5 de octubre de 2012

Especiales de cine: Cincuentenario James Bond (2ª parte)

Continuando con el especial James Bond, en esta segunda entrega hablaré del resto de la etapa de Roger Moore y de la etapa (corta, dos películas) de Timothy Dalton.

El hombre de la pistola de oro:


Aparte de los fans de James Bond, no es muy conocido el parentesco (no sanguíneo) entre el escritor Ian Fleming y el actor Christopher Lee: el padrastro de Lee era tío de Fleming, por lo que se les puede considerar primos, era del todo lógico que en algún momento Lee apareciese en alguna película de la saga. Lo hizo en esta muy entretenida entrega con clásica historia de megalómano que quiere dominar el mundo (hay varios en las peliculas de Moore) rodada en Tailandia y en que se acentúa el humor paródico. Lo mejor, los villanos Lee (pocas veces lo he visto mal en un filme) y el actor enano Hervé Villechaize, que posteriormente lograría popularidad en nuestro país gracias a un programa de Javier Gurruchaga donde hacía de doble de Felipe González. Una de las chicas, Maud Adams, tiene el honor de ser la única hasta ahora que ha aparecido en dos películas con papeles diferentes (más tarde en Octopussy). Canción de Lulu.

La espía que me amó:



Considerada por los fans la mejor película de la etapa Moore, tiene como alicientes una memorable banda sonora con canción de Carly Simon (compuesta por el recientemente fallecido Marvin Hamlisch, para mí es la mejor de las que no ha compuesto John Barry), una impresionante dirección artística del habitual Ken Adam (con uno de los mayores decorados de la historia del cine, el de la sala de submarinos), una de las mejores chicas Bond (Barbara Bach, posterior señora de Ringo Starr) y uno de los mejores villanos de la saga, no el principal, el aquí muy discutible y envejecido actor alemán Curd Jurgens (lo más flojo del filme) sino su lugarteniente, el gigantesco actor Richard Kiel, interpretando a Tiburón, inolvidable malvado de dientes metálicos. Es uno de los mayores éxitos de la saga, aunque quedó un tanto difuminado por el bombazo de una saga galáctica que empezaba ese año, el productor Albert Broccoli tomó buena cuenta de ello.

Moonraker:



Ni corto ni perezoso, Broccoli decide cambiar la película prevista (la posterior Solo para sus ojos) y manda a Bond al espacio, aprovechando que la novela de Fleming narraba el robo de un cohete espacial. Tiene mala fama entre la crítica y algunos fans, pero vuelvo a lo mismo que con Diamantes para la eternidad, le tengo cariño, es la primera película de Bond que ví en mi vida. Acentúa todavía más el tono autoparódico (ojo al laboratorio de Q y a las boleadoras explosivas), tanto que convierte al "entrañable" Tiburón en una particular versión de La bella y la bestia. Tiene un buen malvado, el francés Michel Lonsdale, y la canción vuelve a estar interpretada por Shirley Bassey, aunque no es tan buena como sus dos anteriores colaboraciones en la saga.

Solo para sus ojos:



El comienzo del declive de Moore, personalmente es una de las películas que menos me gustan de la saga, demasiada agua, la trama (la búsqueda de un codificador) demasiado floja, un villano muy poco convicente (Julian Glover era demasiado normalito para la historia de los villanos Bond) y un Moore que va perdiendo presencia física con 55 años. Lo mejor, la muy bella actriz francesa Carole Bouquet, la despedida en el prólogo de Ernest Blofeld (otra vez sin verle la cara) y algunas escenas de acción, alguna completamente paródica en un dos caballos (el Aston Martin debía esta en la ITV). Canción de Sheena Easton

Octopussy:



Siendo Bond un producto muy típico de la guerra fría, era lógico que alguna película de la saga incluyese la paranoia preperestroika de Reagan y Thatcher, que dio lugar a cosas como Amanecer rojo, Rambo o Desaparecido en combate. Aquí la intención del malo no era otra que poner una bomba nuclear en Occidente para invadirlo, más paranoico no se puede ser. Moore cada vez está más envejecido e incurre más en la autoparodia, desde pararse a coger gasolina en una estación de servicio con el avión a disfrazarse de payaso. El filme tiene buenos momentos, especialmente la persecución en el tren y el final del avión, pero en mi opinión le pesan demasiado el mensaje político y los envejecidos Moore y Louis Jourdan, se los come vivos el gran actor británico Steven Berkoff como megalómano general ruso. Canción de Rita Coolidge.

Panorama para matar:

 

Roger Moore se despidió de la saga con una película mucho más que digna. Él seguía envejeciendo a pasos galopantes, pero la película tiene mucha fuerza gracias a dos villanos memorables, el gran Christopher Walken (en un papel pensado para David Bowie, con todos mis respetos hacia el gran cantante, creo que salimos ganando con el cambio, no es tan buen actor como Walken) y la siempre inquietante Grace Jones, a un gran secundario como es el mítico Patrick Macnee, a la brillantez de las escenas de acción (especialmente la de la Torre Eiffel y la final del puente colgante de San Francisco) y a una estupenda canción muy ochentera de Duran Duran. Lo más flojito, la chica Bond, Tanya Roberts. Un muy buen canto del cisne por parte de Moore.

Desgraciadamente, Moore no era el único que había envejecido, la saga empezaba a tener síntomas de fatiga y de falta de ideas por parte de un equipo (el productor Broccoli, los guionistas habituales Richard Maibaum y Michael G. Wilson, el creador de títulos de crédito Maurice Binder y en menor medida creativa Barry) que llevaba en la saga desde el principio. Esta fatiga le hará mucho daño a los dos siguientes títulos, llevando a la saga casi a la desaparición.

Etapa Timothy Dalton:



Siendo un actor bastante mejor que los anteriores, Dalton tuvo mala suerte, llega en una época de la saga claramente de declive, donde Bond casi era una reliquia del pasado de la guerra fría. Encima los guiones no ayudaron y hubo errores de bulto en los castings de las chicas Bond. Dalton no lo hizo mal, pero no pudo hacer nada ante una audiencia que le dio la espalda.

Alta tensión:


La cosa ya empezó mal con el que es en mi opinión uno de los guiones más flojos de la saga, la aventura de espías dobles y tráfico de drogas es tan mínima que difícilmente ocupa dos horas de película, lo que lleva a una sucesión de secuencias de acción larguísimas e interminables (que la mejor sea la del prólogo en Gibraltar dice mucho del problema). Encima la chica Bond, Myriam D'Abo, no da la talla, es muy poquita cosa para lo que estábamos acostumbrados, y Joe Don Baker repite el error en el casting de Charles Gray en Diamantes para la eternidad,  funciona mejor en siguientes películas como secundario gracioso que como villano principal. Lo mejor del filme, el otro villano, el estupendo actor holandés  Jeroen Krabbé, y la canción de A-ha. Última partitura para la saga de John Barry.

Por otro lado, el título del filme genera polémica, incluso más que el posterior Quantum of solace. The living daylights es una expresión que significa en peligro, ni Alta tensión ni Amanecer viviente como se tradujo en algunos lugares de Hispanoamérica. Teniendo en cuenta que 007 En peligro hubiese sido un título sosito, yo hubiese optado por dejar el título original en inglés.

Licencia para matar:


Y llegó el desastre. Bond no merecía una vulgar trama de venganza ni un desarrollo al más puro estilo Arma letal (no en vano el músico es el mismo, el desaparecido Michael Kamen), tampoco merecía una de las peores chicas Bond, la muy sosa Carey Lowell, ni que a Dalton le pusiesen unas patillas estilo Curro Jiménez (alguno ironizó sobre si era un agente gibraltareño). Se salvan la escena final de los camiones y los villanos, Robert Davi y un chico portorriqueño que debutaba en el cine con este filme llamado Benicio del Toro. El público le dio la espalda y probablemente es el mayor fiasco comercial de la saga junto con Al servicio de su majestad. La canción, interpretada por Gladys Knight, está a la altura, me parece una de las peores de la saga.

El desastre obligó a un parón y a la jubilación  (bien, alguno falleció como Binder) de todo el equipo. La saga tardaría en volver seis años con otras intenciones y un equipo completamente renovado.

Continuará.












No hay comentarios:

Publicar un comentario

Taller de cocina: Fideua

 Fideua. - Gambas - Calamares  - Preparamos los ingredientes. 2- Tostamos los fideos y lo aňadimos en la olla. 3- Lo mezclamos todo.