Danny de Vito ya había debutado en la dirección con la muy notable y muy divertida La guerra de los Rose, salvaje comedia negra sobre un matrimonio que en el momento de divorciarse comienza a liarla parda haciéndose la vida imposible y la guerra entre ellos. Tiene un demoledor final y me sigue pareciendo la mejor película como director de de Vito, con una gran pareja protagonista como Michael Douglas y Kathleen Turner y con el mismo director interpretando al abogado y narrador de la historia. Como curiosidad, en su primera edición en video conocí por primera vez a otra peculiar familia que ha dado mucho de qué hablar desde entonces: Los Simpson, que no habían estrenado todavía su serie en España y hacían un pequeño avance en el vídeo.
David Newman no tiene la fama de su padre Alfred, su hermano Thomas y su primo Randy, pero me parece un muy buen compositor, de lo que le conozco La guerra de los Rose me parece uno de sus mejores trabajos.
En la filmografía de John Wayne no recuerdo anteriormente a la década de los 70 ningún thriller o filme de género policíaco o negro, si lo hay o no lo he visto o no me pareció especialmente destacado. Sin embargo, en los últimos años de su carrera, y en pleno auge del género, Wayne hizo dos consecutivos: McQ y Branigan, hoy me ocupo del primero.
McQ es un notable y muy entretenido trhiller de 1974 de John Sturges sobre la investigación que hace un veterano policía del asesinato de un colega y amigo. Se le notan los años y los problemas de salud a Wayne y el culpable o culpables se notan enseguida, pero el actor mantiene su carisma y está rodeado de un excelente reparto: John Wayne, Eddie Albert, Diana Muldaur, Al Lettieri, Colleen Dewhurst y el recientemente desaparecido Clu Gulager. Vista recientemente en pantalla grande, la película ha envejecido, pero no es nada desdeñable.
Lo que no ha perdido fuerza es la banda sonora del maestro Elmer Bernstein, me parece muy buena.
Aunque ahora tiene menos fama que otros dos westerns de ese año, Dos hombres y un destino y Grupo salvaje, J. Lee Thompson consiguió un gran éxito en 1969 con El oro de Mackenna, muy entretenida mezcla de western y cine de aventuras, donde un bandido secuestra a un sheriff que conoce el paradero de un lugar indio cargado de oro y un grupo de personajes más o menos poco recomendables que también lo buscan. Destaca por la belleza de los paisajes donde se desarrolla, el final un tanto atípico y el reparto encabezado por Gregory Peck como sheriff, Omar Sharif, como bandido, Camila Sparv, Julie Newmar y un gran reparto de secundarios en papeles más o menos relevantes: Telly Savalas, Keenan Wynn, Lee J. Cobb, Raymond Massey, Burgess Meredith, Anthony Quayle, Edward G. Robinson y Eli Wallach.
Y destaca también por una gran banda sonora de Quincy Jones, acompañada por la canción de José Feliciano.
El escritor Thomas Harris se consagró con las cuatro novelas dedicadas a Hanibal Lecter (especialmente las dos primeras, las dos últimas me parecen muy discutibles), pero antes había escrito otro bestseller, Domingo negro, inspirado en el secuestro y asalto de los Juegos Olímpicos de Munich y en el que un grupo terrorista planeaba una masacre en la Superbowl y un agente del Mosad trataba de evitarlo,
Y de esa novela, y en plena moda del cine de catástrofes, el productor Robert Evans y el director John Frankenheimer hicieron una adaptación en 1977. No acabó de funcionar en taquilla, pero con el tiempo se ha convertido en un clásico y para mí en una de las mejores películas de los 70 de Frankenheimer. Destaca por el gran trío protagonista, Robert Shaw, Bruce Dern y Marthe Keller, y por el gran climax final a bordo de un dirigible.
Y por la estupenda banda sonora de John Williams. Quedó eclipsada como no puede ser de otra manera por La guerra de las galaxias ese año, pero tiene un tono inquietante no demasiado habitual en el maestro.
En 1952, Richard Fleischer hizo una de sus primeras obras maestras con The narrow margin, trhiller sobre un policía que tiene que custodiar en un tren a la viuda de un gangster y protegerla de los sicarios que quieren matarla. Con un giro sorpresa que no conviene desvelar a quien no la haya visto, este clásico de la serie B tengo dudas de si se estrenó en España, se puede ver en streaming con el título de Testigo accidental, el título en España del remake, creo que es un error traducirla así, en el filme de Fleischer el testigo no es accidental.
En el notable remake que ocupa el artículo hoy sí que el testigo es accidental. Dirigida por Peter Hyams, en vez de la viuda de un gangster, el testigo a proteger es una mujer que en una cita a ciegas ve cómo su pareja es asesinada por un gangster y el desarrollo en el tren difiere sobre todo en el cambio en el giro sorpresa de cierto personaje diferente al del filme original. Es más convencional si se quiere que el filme de Fleischer, pero notable en ritmo y en entretenimiento y con un gran Gene Hackman, con un muy buen reparto de secundarios: Anne Archer, James Sikking, J. T Walsh y Harris Yulin.
La banda sonora de Bruce Broughton quizás no es de las más recordadas del compositor, pero a mí me parece muy notable.