30 de mayo de 2013

La película del club: Los siete magníficos





Este viernes el Club programa un clásico del western de 1960, Los siete magníficos, película dirigida por el especialista en el género John Sturges, director también de Duelo de titanes, El último tren de Gun Hill y el filme bélico La gran evasión.

Si hablaba la semana pasada de Akira Kurosawa y de los remakes, este es un gran remake de una de sus obras maestras, Los siete samuráis, y algo especial debe tener esta historia de siete mercenarios contratados por un pueblo amenazado por bandidos para protegerlos, ya que dio  lugar a esta y dos estupendas versiones más, Los siete magníficos del espacio (donde repetiría uno de los protagonistas, Robert Vaughn) y el filme de Pixar Bichos, además de tres secuelas menos interesantes del western de Sturges y una serie de televisión . Es una más que excelente prueba de que una nueva versión de un filme anterior no tiene que ser obligatoriamente mala.

El filme cuenta de manera muy clásica y hasta cierto modo respetuosa al filme de Kurosawa la historia, coincide en las características de algunos de los personajes (aunque el de Toshiro Mifune es bastante diferente de su equivalente, Horst Bucholtz) y en el número de muertos del grupo (aunque Sturges no logra repetir la belleza del plano final de las tumbas de Kurosawa), pero difiere principalmente en el carácter del antagonista. Si en el filme de Kurosawa no hay un personaje central como villano (en realidad casi siempre van a caballo y no tienen entidad como tales), Sturges consigue una memorable interpretación del gran Eli Wallach, lanzado al estrellato por esta película, que reafirmaría como estrella a Yul Brynner , sacaría de papeles secundarios a Charles Bronsom y daría a conocer al gran público a actores como Steve Mqueen, Horst Bucholtz, James Coburn y Robert Vaughn, no tanto al actor Brad Dexter, que no volvió a tener ningún papel destacable en el resto de su carrera. El filme  destaca también por el trabajo del músico Elmer Bernstein, cuya banda sonora se hizo mítica (en parte gracias a la publicidad de una conocida marca de tabaco, todo sea dicho) y le convirtió en uno de los grandes músicos del western. Los siete magníficos es un gran clásico, os dejo con la banda sonora de Elmer Bernstein:



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