22 de mayo de 2013

La película del club: Dersu Uzala



Antes de comentar la película que veremos en el club este viernes, la magistral Dersu Uzala, e investigando sobre el filme, me llama la atención que coincide en dos cosas con la película programada la semana que viene, Los siete magníficos: las dos tienen que ver mucho con Akira Kurosawa... y las dos son remakes. Curiosa coincidencia, ¿no? No hay que olvidar que el maestro japonés siempre fue el director más occidental de los directores clásicos de su país, y frecuentemente encontraba fuente de inspiración en gente como Dostoyevski,  Shakespeare o Dashiell Hammett, y a la vez fue inspirador de directores occidentales. Volveremos al asunto cuando comente Los siete magníficos dentro de unos días.

Me es completamente desconocida la película rusa de 1961 basada en las memorias del explorador protagonista, por lo que no puedo compararlas. El filme de Kurosawa es una de sus obras maestras y una película que marca un cambio en su carrera. Kurosawa viene de un estrepitoso fracaso comercial (Dodeskaden) que tiene dos consecuencias para él: un intento de suicidio y la imposibilidad de seguir rodando con financiación japonesa, todos sus filmes posteriores son producciones de países occidentales. En esta ocasión rueda en Rusia, y hace un maravilloso filme de aventuras y una gran historia de amistad, con un uso del paisaje portentoso y dos excelentes actores. Pasa por ser la única vez que un filme puso de acuerdo a comunistas y capitalistas, ganando el primer premio del Festival de Moscú y el Oscar a la mejor película de habla no inglesa. Narra la historia de un explorador ruso que en un viaje por Siberia solicita la ayuda de un habitante de la región, del viaje que hacen y de la amistad que surge entre ellos. Para mí una obra maestra, espero que os guste tanto como a mí.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Otras bandas sonoras: Domingo negro

  El escritor Thomas Harris se consagró con las cuatro novelas dedicadas a Hanibal Lecter (especialmente las dos primeras, las dos últimas m...